El conectoma de la mosca de la fruta, es decir, el mapa completo de las neuronas de su cerebro y de las conexiones entre ellas, es uno de los avances de neurociencia más comentados de los últimos años. Publicado en la revista Nature en octubre de 2024, recoge 139.255 neuronas y unos 54,5 millones de conexiones. A partir de ese mapa se han construido simulaciones por ordenador y, en paralelo, una mosca virtual con un cuerpo que obedece las leyes de la física.
La difusión del hallazgo ha venido acompañada de ideas que van más allá de lo que muestran los datos, como que existe una mosca «viva» dentro de un ordenador o que el siguiente paso inmediato es copiar un cerebro humano. Este artículo explica qué se ha conseguido de verdad, qué partes siguen sin confirmar y por qué este trabajo importa para entender cómo funciona un cerebro.
Qué es el conectoma de la mosca y cómo se ha construido
Un conectoma es el plano de cableado de un sistema nervioso. Puede compararse con un mapa de carreteras que indica qué ciudad está unida con cuál y por cuántas vías. En este caso, las ciudades son las neuronas y las carreteras son las sinapsis, los puntos en los que una neurona transmite su señal a otra, de forma parecida a un interruptor entre dos cables.
Según el artículo principal publicado en Nature por Dorkenwald y colaboradores, el mapa parte del cerebro de una hembra adulta de mosca de la fruta (Drosophila melanogaster), el insecto que suele rondar la fruta madura. Se trata de un órgano diminuto: el Instituto McGovern del MIT lo compara con el tamaño de una semilla de amapola. Pese a ello, de acuerdo con Science News, sus neuronas forman unos 54,5 millones de conexiones sinápticas.
Cortes finísimos, millones de imágenes e inteligencia artificial
El método combina microscopía electrónica e inteligencia artificial. Primero, el tejido se corta en láminas extremadamente finas y cada una se fotografía con un microscopio electrónico; según Nature, las imágenes corresponden a secciones de unos 40 nanómetros de grosor. El Instituto McGovern del MIT cifra el resultado en unos 21 millones de imágenes.
Después llega la segmentación, que consiste en que un programa identifique en cada imagen dónde empieza y dónde acaba cada neurona, algo parecido a colorear por zonas un rompecabezas enorme. Según el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH), la inteligencia artificial hizo esa primera segmentación y una comunidad de investigadores y voluntarios revisó y corrigió los errores a mano.
Esa revisión humana supuso unos 33 años-persona de trabajo, según la cronología del hito publicada por Center Consulting a partir del comunicado de Princeton. Un año-persona es la cantidad de trabajo que hace una persona durante un año: si 33 personas trabajan un año cada una, suman 33 años-persona. La misma fuente estima que, sin ayuda de la inteligencia artificial, la tarea habría requerido unos 50.000 años-persona. La revista Nature Reviews Neuroscience señala que el proyecto se completó en menos de cinco años.
Un mapa abierto a cualquier investigador
El trabajo se presentó el 2 de octubre de 2024 en un conjunto de nueve artículos en Nature, firmados por un consorcio liderado por la Universidad de Princeton. Según BrainFacts, los datos son abiertos, de modo que cualquier laboratorio puede consultarlos y usarlos. Conviene saber que algún medio secundario ha publicado la cifra de unas 125.000 neuronas, que no coincide con las 139.255 que recogen las fuentes primarias; la cifra de referencia es esta última.
Del mapa a la simulación: qué hace el cerebro virtual
Tener el mapa no equivale a tener un cerebro en funcionamiento. Por eso, el paso siguiente fue simularlo. Según Berkeley News, un equipo encabezado por Phil Shiu simuló el circuito completo del cerebro de la mosca en un ordenador portátil y predijo qué neuronas se activan ante estímulos de gusto y de tacto.
Sin embargo, esa simulación no reproduce la biología con todo detalle. Utiliza modelos simplificados de neurona, del tipo conocido como «integrate-and-fire»: cada neurona va acumulando señal y, cuando supera un umbral, «dispara» y avisa a las neuronas conectadas, igual que un cubo que se vacía de golpe al llenarse. Es una aproximación útil para estudiar el circuito, pero deja fuera muchos procesos químicos y eléctricos que ocurren en una neurona real.
Una mosca con cuerpo virtual y los siguientes pasos
En paralelo, el campus Janelia del Howard Hughes Medical Institute (HHMI) y Google DeepMind publicaron en Nature, en 2025, un modelo del cuerpo completo de la mosca en simulación física. Una simulación física es un cuerpo virtual que obedece leyes como el peso, el rozamiento o el movimiento de las articulaciones, como un videojuego muy preciso. Ese modelo, con sus seis patas, permite estudiar cómo camina y se mueve el insecto.
Ahora bien, según un análisis independiente publicado en Medium, ese cuerpo virtual no utiliza el conectoma completo como «cerebro» que lo controla. La unión entre mapa cerebral y cuerpo aparece en trabajos posteriores: un estudio llamado FlyGM, difundido en ResearchGate, y una demostración de la empresa Eon Systems. No hemos encontrado un artículo revisado por pares sobre esta última; su trabajo solo aparece descrito en medios y blogs.
Del insecto al ratón y, quizá, a la persona
El siguiente gran objetivo de la disciplina es el ratón. Según la Simons Foundation, su cerebro tiene unos 70 millones de neuronas, unas 500 veces más que el de la mosca. De momento, el proyecto MICrONS ha reconstruido un milímetro cúbico de corteza visual de ratón con unas 84.000 neuronas y más de 500 millones de sinapsis, según CNN y el artículo publicado en Nature. Un conectoma completo de ratón se considera una meta, pero no hemos encontrado ningún calendario oficial.
En cuanto al cerebro humano, no hemos encontrado ningún proyecto oficial para mapearlo por completo. Un trabajo publicado en arXiv sobre neurociencia aplicada a la seguridad de la IA indica que su coste sería enorme, lo que sitúa esa posibilidad lejos del corto plazo.
Lo que se dice sobre el conectoma de la mosca y lo que dicen los datos
Alrededor de este avance circulan varias afirmaciones. Esta tabla las contrasta con la información disponible.
| Afirmación | Veredicto | Qué dicen los datos |
|---|---|---|
| Es el cerebro real de una mosca, copiado neurona a neurona. | Incompleto | El mapa procede de una mosca real y recoge 139.255 neuronas, según Nature. Pero la simulación emplea modelos simplificados, no una copia biológica completa. |
| El cerebro es más pequeño que la punta de un lápiz. | Sin confirmar | Las fuentes consultadas lo comparan con una semilla de amapola, no con la punta de un lápiz. |
| Se cortó en 7.000 láminas mil veces más finas que un pelo y las imágenes llenarían 100 portátiles. | Sin confirmar | Las fuentes hablan de secciones de unos 40 nanómetros y de unos 21 millones de imágenes. No hemos encontrado el número de cortes ni el volumen de datos en esos términos. |
| El mapa costó 33 años de trabajo. | Falso en la forma | Fueron unos 33 años-persona de revisión manual, no 33 años de calendario. El proyecto se completó en menos de cinco años. |
| Tiene casi 140.000 neuronas y unos 50 millones de conexiones. | Cierto | Son 139.255 neuronas y unos 54,5 millones de conexiones sinápticas. |
| La mosca virtual está conectada al mapa cerebral completo. | Incompleto | El modelo de Janelia y DeepMind no usa el conectoma como controlador. Esa conexión aparece en trabajos posteriores, uno de ellos sin revisión por pares. |
| Se frota las patas, se estira y bebe sin que nadie le haya enseñado. | Sin confirmar | Eon Systems afirma que su modelo recupera conductas como alimentarse o asearse sin aprendizaje, pero la misma fuente indica que los controladores se entrenaron para imitar conductas. No está claro qué se entrenó y qué no. |
| Hace lo que haría una mosca porque tiene su mismo cableado. | Exagerado | El cableado mapeado es real, pero el modelo es una simplificación. La propia Eon Systems presenta su trabajo como una plataforma de investigación. |
| La mosca vive dentro de un ordenador y no lo sabe. | Falso | Es una simulación, no un ser vivo. Ninguna fuente atribuye experiencia ni conciencia al modelo. |
| El ratón, con 500 veces más neuronas, es el siguiente. | Cierto, sin calendario | El ratón tiene unos 70 millones de neuronas. Su conectoma completo es un objetivo, sin fecha confirmada. |
| Después se hará lo mismo con el cerebro humano. | Sin confirmar | No hay ningún proyecto oficial conocido de conectoma humano completo y su coste se considera enorme. |
Qué significa para ti
Este avance no tiene una aplicación directa en tu día a día, pero sí ayuda a entender hacia dónde va la investigación sobre el cerebro y el papel que juega la inteligencia artificial en la ciencia. Sin la segmentación automática, un mapa así habría requerido decenas de miles de años-persona; con ella, se completó en menos de cinco años. Además, al ser datos abiertos, laboratorios de todo el mundo pueden usarlos para estudiar cómo un circuito de neuronas produce un comportamiento.
Cuando leas noticias sobre «cerebros copiados» o «mentes en un ordenador», te pueden servir estas pautas:
- Distingue mapa, simulación y mente. Un conectoma es un plano; una simulación es un modelo simplificado que funciona sobre ese plano; ninguno de los dos es un ser vivo ni tiene conciencia.
- Fíjate en las unidades. No es lo mismo un año de trabajo que un año-persona, ni un milímetro cúbico de cerebro que un cerebro entero.
- Comprueba si hay revisión por pares. Un artículo en una revista científica no tiene el mismo peso que una demostración difundida por una empresa.
- Desconfía de los calendarios sin fuente. Hoy no existe una fecha oficial para mapear un cerebro de ratón completo, y menos uno humano.
En resumen
El conectoma de la mosca de la fruta es un logro real: un mapa abierto de 139.255 neuronas y unos 54,5 millones de conexiones, obtenido con microscopía electrónica, inteligencia artificial y unos 33 años-persona de revisión humana. Sobre él se han hecho simulaciones útiles con modelos simplificados, y existe un cuerpo virtual del insecto, aunque la unión entre ambos procede de trabajos posteriores, alguno sin revisión por pares. No hay una mosca viva dentro de un ordenador, el ratón es el siguiente objetivo sin calendario y no existe ningún proyecto oficial para mapear por completo un cerebro humano.
Fuentes
- Nature: Neuronal wiring diagram of an adult brain (Dorkenwald et al.)
- Nature: Whole-brain annotation and multi-connectome cell typing of Drosophila
- Nature Reviews Neuroscience: Fly connectome over the wire
- Nature: Whole-body physics simulation of fruit fly locomotion
- Nature: Functional connectomics spanning multiple areas of mouse visual cortex
- Science News: Scientists have traced all 54.5 million connections in a fruit fly's brain
- Berkeley News: Researchers simulate an entire fly brain on a laptop
- NIMH: Researchers fully map neural connections of the fruit fly brain
- Harvard Medical School: First complete connectome of fruit fly brain and «spinal cord»
- BrainFacts: Researchers create first adult fruit fly brain connectome
- MIT McGovern Institute
- Center Consulting: 2024 fruit fly connectome
- Princeton University: Mapping an entire fly brain
- CNN: World's most detailed brain map constructed from speck of mouse tissue
- Simons Foundation: The Connected Connectome Part 2: Beyond the Fly
- arXiv: NeuroAI for AI Safety
- ResearchGate: Whole-Brain Connectomic Graph Model Enables Whole-Body Locomotion Control in Fruit Fly (FlyGM)
- Medium: The fly brain breakthrough is real (análisis independiente, fuente secundaria)
- Xrom: Inside the digital fly (fuente secundaria sobre Eon Systems)