El peligro del copy paste

Fecha: 2026-10-26 18:24:42 Autor: Alex Rubio

Lo que copias no siempre es lo que pegas: el fraude que puede desviar tus transferencias

Copias el número de cuenta de una tienda, lo pegas en tu banco y confirmas la transferencia. Una operación habitual que parece no tener ningún misterio. Sin embargo, el dinero puede acabar en la cuenta de un delincuente aunque en la web hayas visto el IBAN correcto.

¿Cómo es posible? Porque lo que aparece en pantalla y lo que se guarda al copiar pueden ser dos cosas distintas.

Una trampa en el momento de copiar

Imagina que un atacante consigue introducir código malicioso en una tienda online. La página continúa funcionando y sus datos bancarios parecen los de siempre.

Pero, cuando seleccionas el IBAN y pulsas «Copiar», ese código sustituye el contenido que se guarda en el portapapeles por otra cuenta bancaria: la del atacante.

Después entras en tu banco, pegas el número y continúas con el pago. Si no revisas los datos, puedes autorizar tú mismo una transferencia al destinatario equivocado.

No hace falta que el atacante entre en tu banca online: le basta con engañarte sobre la cuenta a la que estás enviando el dinero.

¿Puede una web cambiar lo que copio?

Sí. Los navegadores permiten que una página gestione la acción de copiar mediante JavaScript y modifique el texto que se guarda en el portapapeles. Es una función legítima que también puede utilizarse con fines maliciosos si alguien compromete la web. Esto no significa que cualquier página pueda leer o controlar todo lo que copias en tu ordenador.

El peligro está en que copiar y pegar es un gesto automático. Precisamente porque lo hacemos continuamente, rara vez comprobamos el resultado.

Cómo protegerte antes de hacer una transferencia

No necesitas dejar de copiar y pegar. Necesitas incorporar una comprobación antes de pagar:

  • Revisa el IBAN completo que has pegado, comparándolo con una fuente fiable. Comprobar únicamente los últimos dígitos no equivale a verificar toda la cuenta.

  • Presta atención a la verificación del beneficiario de tu banco. Comprueba el resultado, no solo el nombre que tú has escrito.

  • Si hay discrepancias o no se puede verificar el destinatario, detén la operación y confirma los datos por un canal de confianza.

  • Verifica cualquier cambio de cuenta de un proveedor, especialmente si viene acompañado de prisas. Llama a un teléfono que ya conocías, no únicamente al que aparece en el mensaje que anuncia el cambio.

La verificación bancaria permite comprobar si el nombre del beneficiario coincide con el titular del IBAN. Puede indicar coincidencia, coincidencia aproximada, falta de coincidencia o imposibilidad de verificarlo. Si decides continuar pese a una discrepancia, el dinero se enviará al IBAN indicado. El aviso merece una comprobación, no un clic por costumbre.

Si tienes una web, también afecta a tu empresa

Una tienda comprometida puede convertirse en el instrumento para engañar a sus propios clientes. El perjuicio no termina en el pago perdido: también afecta a la confianza en el negocio.

Por eso, mantener una web no consiste únicamente en comprobar que carga y que el formulario funciona. Implica actualizar sus componentes, proteger los accesos y revisar posibles modificaciones no autorizadas.

Las copias de seguridad ayudan a recuperar una web, pero deben acompañarse de medidas de prevención y detección.

En SeoXan insistimos en que la seguridad de tu web forma parte de la seguridad de tu negocio y de tus clientes.

Antes de confirmar tu próxima transferencia, dedica unos segundos a revisar el destino. Copiar y pegar ahorra tiempo. Comprobar lo que has pegado puede ahorrarte un problema mucho mayor.

Comparte en tus redes sociales